
Si os lo habéis perdido, os recomiendo el reportaje
'La Tormenta de Papel' que anoche emitió Informe Semanal. Un análisis bastante superficial pero sin duda interesante sobre la reconversión de los medios impresos. La conclusión que uno saca tras escuchar a los directores de los principales periódicos es que, desde los medios tradicionales, seguimos dando
palos de ciego (aunque Pedro Jota se crea más listo que los demás) en busca de una solución complicada que pueda conjugar el periodismo a través de los nuevos soportes y la viabilidad económica de un proyecto empresarial.
El reportaje obvia, en cualquier caso, que esta revolución de la prensa escrita, está afectando del mismo modo al resto de medios audiovisuales. El papel ha sido el primero en mover ficha acuciado por el ineludible cambio de soporte pero la tormenta no se queda ahí. La radio y la televisión utilizan todavía internet como segunda plataforma pero cada día, la red le come terreno a una superada FM (muy pronto las App. de radio funcionarán sin cortes) y a la difunta TDT que está muerta antes incluso de que se complete el apagón analógico (¿Quién quiere un decodificador si puedes conectar el ordenador a la pantalla y elegir entre una oferta inagotable de directos y grabados?)
Ya no estamos ante un problema de presencia web, esa es una etapa superada. En esta transición digital hay que trabajar la oferta pero sobre todo asumir que al cambiar los hábitos y aumentar las posibilidades, deben renovarse los modelos de explotación comercial. ¿Pueden la radio o la televisión seguir viviendo de programas generalistas y publicidad no adaptada a un perfil definido de usuario? En el siglo XXI, con métricas exactas de visitas por páginas, horas minutos y segundos ¿cómo podemos seguir admitiendo un poco exacto
EGM (
Estudio General de Medios) como referencia y tratar de aplicar sus mediciones a otros campos?
Se avecinan tiempos muy difíciles si, por un lado, los formatos no completan su evolución (¿se pueden seguir haciendo programas de radio analógica de seis horas o llamar podcast a grabaciones de dos horas de duración extraídas de la antena tradicional?) y, segundo, si esa concepción del modelo comercial no varia. La publicidad no se puede seguir vendiendo
a granel. Cinco cuñas en una radio digital pueden ser más efectivas y rentables que cinco mil en función del contenido, del horarios y sobre todo del público al que van dirigidas. Con los contenidos temáticos propios y exclusivos algunos ya han comenzado (mañana la SER estrena sólo para internet
Play Basket que sigue los pasos del pionero
Play Fútbol). Ahora queda que los departamentos comerciales lo comprendan y exploten correctamente esos nuevos contenidos que no son más que el embrión de lo que ya está aquí:
La otra tormenta.